Columnas Viviendo con Valor y con Valores

La misión en la vida (parte II)

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AMIGOS DEL PORTAL “CONEXOS”

BIENVENIDOS AL MUNDO DE LOS VALORES

 

 

La única fórmula para darle sentido a la vida

y lograr con ello la plena autorrealización,

es trascender a través una misión

 

Continuemos platicando acerca de la importancia de la Misión como un hábito de salud integral: Debemos de construir primero la misión personal, posteriormente la misión de la pareja, mas tarde la misión de la familia, para ir añadiendo cada una de estas misiones en forma progresiva hasta alcanzar una MISION EXISTENCIAL.

Es de tal importancia esta actividad, que el próximo domingo, en lugar de ver el Futbolote, o la Telenovela de su preferencia, dormir la siesta o ver una película de muchos balazos, sexo abundante y muertos, diseñen su Misión. Inviten a los integrantes de la familia y en un juego trascendental, propongan la construcción de sus misiones personales y otro día, con su pareja en un cafecito sensacional, elaboren su misión y finalmente, reunida toda la familia, construyan la Misión Familiar.

¿Por qué insisto en la importancia de la Misión? Porque el darle un claro sentido a la vida, el tener una ruta predefinida, el saber adonde vamos a llegar, se va a reflejar en su salud. Con una misión bien establecida, trabajando por ella, vamos a disminuir la presencia de las enfermedades psicosomáticas: alteraciones de la Inmunidad, infecciones frecuentes de las vías respiratorias, de la vía urinaria, depresión, ansiedad, dolor de cabeza, Lumbalgia crónica (dolor de espalda), cáncer en diversas formas. El contar con una misión reduce el nivel del estrés con sus consiguientes beneficios. Los estados depresivos y pasivos de la vida, también se han relacionado con la ausencia de un objetivo claro que perseguir. Se ha relacionado a la Hipertensión Arterial, a las enfermedades del corazón o su consecuencia: el Infarto al Miocardio, a la Ulcera Péptica, a las Colitis neurogénicas o nerviosas, etc., con la falta de motivos profundos que guíen nuestra vida.

Habrá algunas personas que pensaran o exclamaran ¡Oh que aburrido! Y les digo con vehemencia: prohibido estar aburrido: Mandé una propuesta a la Real Academia Española de la Lengua, para que eliminen la palabra aburrido. (Es la peor palabra que pudo haberse inventado, la más triste, improductiva e insolente a la inteligencia de los hombres). Muy amables me respondieron que con mucho gusto, solamente que enviara una palabra que la substituyera y les propuse la palabra aburrado y la aceptaron gustosamente, ya que es más útil y práctica. Una Misión nos impide estar aburrido y nos quita lo aburrados, perdón, lo aburridos.

Les voy a leer un fragmento y un ejemplo de una Misión personal:

 

Mi Misión

En este momento se fortalece, cada vez más, la importancia de precisar y definir cuál es el sentido de mi vida. Cuando percibo lo finito de mi existencia, quiero esclarecer mis objetivos. Debo tener una misión grande, trascendente, ambiciosa y creadora. Por lo tanto, mi misión debe señalar el mejor legado que puedo dejar a este mundo: que son mi pareja y mis hijos. Todos ellos, espero que sean seres grandes, con valores y que, en ese cambio generacional, aporte mi granito de arena para dejar un mundo mejor, en todos los sentidos, a las siguientes generaciones. De manera particular lucharé para vencer la tentación de la infidelidad y amar y respetar a mi pareja, porque ella pensó que yo era lo más valioso que había encontrado y tengo que demostrárselo: que soy el más valioso.

Debo ser comprensivo, respetuoso, afectuoso con los seres que me rodea, dejando un ejemplo a mis hijos, de entrega y disciplina. Que me conozcan como ser humano, con mis defectos y mis virtudes. Me comprendan y nos apoyemos mutuamente. Quiero ser amigo de mis hijos, luchar por rescatarlos del dolor humano, como son la violación, las drogas, la prostitución, la delincuencia, los malos hábitos. Quiero crear hijos excelentes, legarles cultura, centrar su vida en principios, deseo participar con ellos para que sean seres realizados y valga la pena su existencia. Los hijos me darán la fuerza necesaria para lograr tener el éxito que ellos se merecen. Lo importante es mantener el mismo rumbo y superar mis logros, y de esta forma satisfacer las expectativas de mi familia, que seguramente están esperando más de Papá. La misión consiste en amarlos, cuidarlos y protegerlos. Únicamente le pido a Dios me dé la fuerza, la energía, la constancia y  la salud para lograrlo.

Alcanzar, o por lo menos luchar, para obtener la mayor seguridad personal, dejar a un lado titubeos absurdos, eliminar timideces, perder temores. Lograr la mayor autorrealización, el bienestar total. Continuar permanentemente con mi programa personal de acondicionamiento físico.

Realizaré el mayor de los esfuerzos para mejorar substancialmente en el ámbito laboral, superándome cada día para alcanzar mayores niveles jerárquicos en mi empresa y en un futuro, lograr la creación de mi propia empresa. Para alcanzar estos propósitos trabajaré cada día con entusiasmo, con responsabilidad, con respeto y entrega total, con lealtad a la empresa que me da cobijo, lucharé para ser confiable a mi organización.

Insistiré todos los días, en comprar el boleto del éxito. Lucharé a brazo partido para alcanzar la grandeza familiar, como pareja y como padre. Tendré éxito emocional y espiritual. Contemplo alcanzar el éxito económico y la prosperidad para que nada nos falte. No habrá día que no luche para alcanzar estos sueños. Me comprometo, me responsabilizo de alcanzar estos sueños y sé que voy a lograrlo.

 

 

MUCHAS GRACIAS.

HASTA LA PROXIMA Y RECUERDEN A VIVIR CON VALOR Y CON VALORES

Dr. Servando Nava Echeverría

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