Política

“Incondicional”, la amistad con el pueblo cubano: Peña

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Fidel Castro fue, sin duda alguna,el constructor de la Cuba revolucionaria pero, más aún, fue una de las figuras emblemáticas de la segunda mitad del siglo XX, afirmó el presidente Enrique Peña Nieto, y refrendó la amistad incondicional al pueblo cubano en estos momentos.

Reconocemos los pasos que de manera soberana se han dado hacia un país más abierto en lo económico y en lo político, indicó el mandatario.

En la Plaza de la Revolución, donde se reunieron miles de cubanos, dignatarios procedentes de todas las latitudes y la dirigencia política cubana, Peña Nieto ofreció: Los mexicanos expresamos nuestro compromiso de seguir acompañando a Cuba y a su pueblo como amigos, siempre lo hemos hecho, en su marcha histórica hacia una sociedad más incluyente y próspera.

En el mismo escenario donde Fidel Castro pronunció sus más encendidos y definitivos discursos, el jefe del Ejecutivo mexicano evocó la ocasión en que se reunió con el líder cubano, en enero de 2014: Fue un encuentro muy emotivo en el que me refrendó su afecto por México y los mexicanos.

Cuba y México, destacó, son amigos y vecinos, unidos por lazos profundos e irrenunciables. La lengua y la cultura que compartimos nos recuerdan siempre que los corazones cubanos y mexicanos laten en solidaridad y amistad reflejadas. Tenemos una misma vocación latinoamericana, el ideal de una América unida, de un ideal histórico de ambos pueblos, como escribiera José Martí.

Orador entre los presidentes de Namibia y Nicaragua en un listado de 18 representantes internacionales para la ceremonia luctuosa, el presidente Peña Nieto aseguró que Fidel Castro promovió con México una relación bilateral basada en el respeto, el diálogo y la solidaridad.

En esta fecha, destacó, nuestra identidad latinoamericana nos llama a pueblos amigos y hermanos, a evocar la memoria de un hombre que hizo historia.

Recordó la época en que los hermanos Castro vivieron y prepararon su gesta revolucionaria en México, que habría de cambiar el curso de la historia.

La misión que se trazaron era construir un nuevo gobierno que estuviera al servicio del pueblo y se guiara por los ideales de libertad, justicia e igualdad. Desde entonces la república de Cuba y el pueblo cubano han dado ejemplo de dignidad y perseverancia, apuntó Peña Nieto.

Hoy, agregó, los dos países construyen una agenda amplia que habremos de continuar, basados en nuestros fuertes vínculos de amistad.

Ayer, con otros mandatarios procedentes de todos los puntos del planeta, principalmente de América Latina, Peña Nieto se sumó al duelo cubano por la muerte de su líder, Fidel Castro.

Rodeado en cada ocasión de polémica, condiciones especiales y mucha curiosidad, el comandante Castro viajó nueve veces a México, ya consumada la revolución cubana:

El 17 de mayo de 1979, a Tulum, y el 7 de agosto de 1981 a Cozumel, ambas durante el gobierno de José López Portillo; el primero de diciembre de 1982, a la toma de posesión de Miguel de la Madrid; el primero de diciembre de 1988, a la ceremonia de investidura presidencial de Carlos Salinas de Gortari; el 4 de diciembre de ese mismo año, a una ceremonia en Tuxpan para conmemorar el día en que se embarcó con los guerrilleros que harían la revolución cubana.

Volvió al país el 18 de julio de 1991 a la primera Cumbre Iberoamericana, en Guadalajara, y el primero de diciembre de 1994 a la toma de posesión de Ernesto Zedillo; con el mismo fin –la llegada a la Presidencia de Vicente Fox– regresó el primero de diciembre de 2000. Su última visita a México fue el 21 de marzo de 2002 para asistir a la Conferencia de la ONU sobre Financiamiento para el Desarrollo, en Monterrey.

El encuentro con Peña Nieto

En enero de 2013, con sólo dos meses en el cargo, el presidente Enrique Peña Nieto debutó en el escenario de la geopolítica regional. Viajó a Santiago de Chile para la primera Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), formada a instancias del venezolano Hugo Chávez.

En el encuentro, el primer mandatario priísta tras las administraciones de los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón se reunió con Raúl Castro Ruz. Ese día se selló el compromiso del gobierno mexicano de reconstruir la relación con Cuba (puesta en punto de ruptura por los blanquiazules) y también la cita para su próximo encuentro: enero de 2014, en La Habana. Una reunión de Peña Nieto con Fidel también quedó considerado desde ese momento.

Un año después el presidente Peña aterrizó en La Habana para cumplir con las formalidades de la cumbre de la Celac, y más tarde, la visita oficial a Cuba.

Enfundado en uno de los trajes deportivos con los que fue visto luego de dejar sus responsabilidades de gobierno, Fidel Castro recibió en su casa al presidente Peña Nieto y al entonces canciller José Antonio Meade.

El encuentro quedó consignado en fotografías y el propio jefe del Ejecutivo calificó el diálogo decordial y evocativo. El líder revolucionario, explicó, se refirió ampliamente al significado de la relación entre México y Cuba, su estancia y paso por el país, desde donde organizó la revolución en la isla y los lazos de amistad entre los dos pueblos.

En ese viaje, en otro acto, Peña Nieto entregó al entonces presidente de Uruguay, Pepe Mujica, la Orden del Águila Azteca, en ceremonia con convocatoria a muchos cubanos, entre ellos uno de los hijos del propio Fidel y el escritor Leonardo Padura.

Un año antes, en noviembre de 2013, y como muestra de esa relación renovada y fortalecida, México y Cuba suscribieron en la capital mexicana nueve instrumentos jurídicos en materias de comercio, financiación comercial, educación, turismo, medio ambiente, cooperación, asistencia jurídica y extradición. Para entonces se había renovado la deuda de México con Cuba.

Además, desde abril del año pasado está en vigor el cuarto Protocolo del Acuerdo de Complementación Económica.

De acuerdo con la Presidencia de la República, el relanzamiento (de las relaciones bilaterales) mejoró el diálogo político de alto nivel, propició mayor cooperación y permitió que empresarios mexicanos estén en condiciones de aprovechar las nuevas oportunidades que ofrece la actualización del modelo económico cubano. El diálogo político entre ambos gobiernos ha alcanzado gran fluidez e intensidad, la comunicación entre los presidentes es permanente y se caracteriza por la calidez y la confianza.

Raúl Castro visitó México el 6 de noviembre de 2015. Estuvo en Mérida en visita de Estado.

(con información de Rosa Elvira Vargas)
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