Cultura y Turismo

Helen Escobedo; arte fuera de las galerías

Huarabotas, indumentaria para la guerra y la paz. 1995
Huarabotas, indumentaria para la guerra y la paz. 1995

Helen Escobedo  (Cd. de México, 1934-2012) pensó su arte para estar fuera de las galerías. Para criticar; no adornar. Para provocar, no aplaudir. Una plástica monumental y efímera que no buscaba ser un objeto bello para vender, sino generar un proceso para pensar. Esa producción la enfocó en comentarios políticos y sociales sobre el país. Un arte que con el tiempo cambió la abstracción por la reflexión. Obras, en muchos casos, que quedaron en bocetos.

De ese trabajo habla la exposición Helen Escobedo. ReVisiones que la artista y curadora Ana Quiroz presenta en la Galería Metropolitana de la UAM. Es una selección de 38 piezas del archivo familiar de Escobedo. Collages, maquetas, documentos e instalaciones que dan cuenta del compromiso social de la artista reflejado en su trabajo. Ideales éticos que se gestaron durante el movimiento estudiantil de 1968, y desarrolló a partir de la década de los 90.

Series como Los Refugiados, Éxodos y Los Mojados reflejan las preocupaciones sociales y ambientales de quien fue directora del Museo Universitario de Ciencias y Artes. En la exposición se montará la serie sobre la indumentaria para la guerra y la paz. “La empezó en 1995 alrededor de los zapatistas en Chiapas y fue una serie muy importante que continuó hasta el año 2000, y me parece importante retomar estos trabajos en el México contemporáneo tan vigentes”, apuntó la curadora.

Para Quiroz la crisis de 1968 –y en general el panorama de revolución social de la década– provocó en Escobedo una vuelta de tuerca a su obra. Sin abandonar del todo la abstracción, sí comenzó un trabajo de denuncia. Con la instalación como soporte principal, planteó una postura de inconformidad con la migración, la violación a los derechos humanos, el medio ambiente y la desigualdad de género.

Se alejó de la comercialización del arte como objeto, y se plantó en una postura de lucha social. Sus instalaciones o esculturas en gran formato parten de lo efímero del material reciclado y promueven la experiencia con el espectador, no con el comprador.

“Es evidente que en 1968 hay un parteaguas para todo el país y los artistas dieron una vuelta, se activaron, y después de esa crisis  de los 60 y 70, yo creo que Helen cambió en el sentido de los temas que desarrolló, y en un sentido de la no permanencia de la obra, hacer instalaciones que no durarían con materiales viejos, sensibles, efímeros porque no le interesaba permanecer en el mercado, como muchos artistas ahora lo hacen”.

Para la exposición, la curadora seleccionó material más cercano a la documentación y procesos creativos que obras terminadas. Bocetos, dibujos y fotografías de piezas que no se concluyeron pero dan cuenta de la visión social de la artista. Producción que además comparte el humor crítico para referir a conflictos. También documentación que refiere a la crítica de Escobedo sobre el uso del espacio público con monumentos institucionales; pensamiento que originó su participación en proyectos como la Ruta de la Amistad y el Espacio Escultórico de la UNAM.

“Hay un número importante de piezas en las que para ella la constante fue el juego, el sentido del humor; dibujos de futuras instalaciones, collage que parecen experimentos de esculturas urbanas y más material que plantean el humor alrededor de lo social”.

Quiroz aseguró que aún hay aristas por investigar y estudiar de la obra de quien participó en la creación del Museo Nacional de Arte y luego fue directora del Museo de Arte Moderno. Su archivo personal, catalogado por sus dos hijos, es apenas una mirada a un universo conceptual.

 

(Con información de Sonia Ávila)
Etiquetas
  • fovisste-deuda.jpg

Minuto a Minuto

Interesante

  • gucane.jpg
  • iebo.jpg