Durante la temporada de otoño-invierno uno de los trastornos más comunes que se presentan, sobre todo en mujeres, es el depresivo estacional, caracterizado por la pérdida de concentración y falta de energía e interés por realizar las actividades cotidianas.

El doctor Guillermo Peñaloza Solano, adscrito a los Servicios de Atención Psiquiátrica (SAP) de la Secretaría de Salud, dio a conocer lo anterior al abundar que otros síntomas asociados a esta enfermedad son la necesidad de consumir más comida de lo habitual, en especial carbohidratos, así como aumento de sueño.

Resaltó que en algunos casos puede haber una correlación con el trastorno afectivo bipolar de tipo dos, debido a que durante la temporada decembrina personas con esta enfermedad son más propensas a tener depresiones, fobias sociales y específicas, así como ansiedad generalizada.

Agregó que existen problemas de conducta alimentaria afines con esta patología como la bulimia y los atracones de comida.

De acuerdo con el doctor Peñaloza Solano, para identificar a una persona con trastorno depresivo estacional pueden pasar entre dos y tres años, tiempo en que ha padecido esta patología.

Explicó que existen diferentes teorías que determinan los factores sobre este padecimiento. Una de ellas son los cambios del ritmo circadiano, es decir, el ritmo del sueño, debido a que la luz solar de esa temporada se termina más temprano y dura menos horas que en otras estaciones, la otra es la predisposición genética.

Por último, el doctor Guillermo Peñaloza recomendó a quienes tengan algún síntoma de depresión o tristeza durante las estaciones de otoño e invierno, buscar ayuda psicológica o psiquiátrica para prevenirla.