El arte que plasmó los cambios políticos, sociales y económicos derivados de la Revolución Mexicana, y la posterior construcción de una nueva nación es lo que presenta la exposición Pinta la Revolución: Arte moderno mexicano 1910-1950, la cual fue vista por cientos de personas este domingo 12 de febrero.

Alegorías, retratos de una época, los múltiples rostros que integran una sociedad, plasmados en diferentes vanguardias y técnicas, realizados en la primera mitad del siglo XX, es parte de lo que ofrece el montaje que albergará hasta el 7 de mayo el Museo del Palacio de Bellas Artes.

Visitantes como Fernanda Mota hicieron un recorrido por 220 piezas, entre pinturas, murales portátiles, impresos, ejemplares de diarios, fotografías, libros digitales, entrevistas radiales y fragmentos de películas mexicanas, algunos de las cuales capturó con la cámara de su celular.

Una de ellas fue la obra El Holocausto (1944) de Manuel Rodríguez Lozano, en la que se aprecia la figura alargada de un hombre muerto rodeado de dolientes mujeres fantasmagóricas.

“De esta pintura me llamó la atención el detalle, la forma. Nunca había escuchado el nombre de este artista, por lo que me doy cuenta que hubo más artistas, además de Rivera, Tamayo o Siqueiros, que hicieron obras y que se consideran importantes para el arte mexicano”.

Agregó que algunas de las pinturas las reconoció como portadas de sus libros de historia en la primaria y secundaria e indicó que los grabados, pinturas de caballete, dibujo y fotografía que componen la muestra, la trasladaron a un México con problemáticas que en la segunda década del siglo XXI siguen vigentes.

La exhibición se divide en cinco núcleos temáticos: Modernismo y mexicaneidad, Pinta la Revolución, En la Ciudad, Pinta los Estados Unidos y Alegorías oscuras. Se presentó a finales de 2016 en el Museo de Arte de Filadelfia y fue considerada por el diario The New York Times como la mejor de ese año.

Las piezas que se pueden disfrutar en orden cronológico muestra la creatividad de figuras destacadas en el arte mural de las Escuelas de Pintura al Aire Libre, el estridentismo, el surrealismo, los Contemporáneos, el Taller de Gráfica Popular, la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), fotógrafos, cineastas, arquitectos y otros artistas, cuya innovación y propuesta contribuirían al arte mexicano y universal.

El apartado denominado Pinta los Estados Unidos, situado en las décadas de 1920 y 1930, fue el que más llamó la atención de Antonio Alvarado. Aquí se destaca la obra de Frida Kahlo Autorretrato en la frontera entre México y Estados Unidos.

“Queda de manifiesto que los artistas plasman en su arte su contexto, influencias e intereses. Que en cada núcleo se expliqué la situación en México, y el por qué los artistas fueron atraídos o las circunstancias los empujaron a trabajar fuera de su país hace más comprensible las pinturas y su contenido”.

La propuesta curatorial de este periplo fue ideada de manera conjunta entre el Filadelfia Museum of Art y el Instituto Nacional de Bellas Artes. Reúne obras de Francisco Goitia, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Manuel Rodríguez Lozano, Frida Kahlo, Gerardo Murillo Dr. Atl, Roberto Montenegro, Manuel Álvarez Bravo, Miguel Covarrubias y Rufino Tamayo.

Destacan piezas como Pirámide de Francisco Goitia, Alegoría del trabajo de Saturnino Herrán, Retrato de Luis Martin Guzmán, Zapatistas de Alfredo Ramos Martínez, y Volúmenes y texturas de David Alfaro Siqueiros.

En la exposición también se mencionan y exhiben las propuestas de artistas extranjeros que realizaron trabajo en México, como Rosa Rolanda, Paul Strand, Edward Weston, Pablo O’Higgins y Tina Modotti; asimismo, se pueden ver fragmentos de películas mexicanas seleccionadas exprofeso para la muestra, y se incluyen audios en los que se pueden escuchar a los artistas de propia voz.

Pinta la Revolución: Arte moderno mexicano 1910-1950 puede visitarse en el Museo del Palacio de Bellas Artes de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas. Domingos, entrada libre.

Información: DAF/Secretaría de Cultura