México ha sufrido, en las últimas décadas, una transformación anunciada de los estándares epidemiológicos, como resultado de los cambios de patrones de consumo, el estilo de vida y el aumento en la esperanza de vida de la población.

De acuerdo con el estudio La dieta de la milpa en la vida diaria, editado por la Secretaría de Salud, dicha transformación ha provocado un aumento, entre otras cosas, de obesidad, diabetes, insuficiencia renal, enfermedades de la mujer, del adulto mayor y de otras crónico-degenerativas.

Por ello, los especialistas del sector salud proponen el modelo de la dieta de la milpa sustentada en una alimentación culturalmente pertinente que rescata muchas de las tradiciones culinarias y modo de vida de los mexicanos, para enfrentar el problema del sobrepeso y la obesidad.

Aunque puede incluir diversos vegetales la milpa se refiere, generalmente, a la triada frijol, maíz y calabaza, sin embargo, dependiendo de la región, puede incluir jitomate, tomatillo, chile, plantas medicinales. Además, se incluye el consumo de carnes rojas, aves, huevos e insectos. Todos en cantidades moderadas.

El reto, dicen los especialistas es ir al origen de la alimentación mexicana y recuperar sus aportes.